Porque el que canta bien, ora dos veces 

Llega el tiempo de cuaresma y nos hacemos siempre las mismas preguntas: ¿qué cambia en la liturgia? ¿Cuáles son los cantos y la música para este nuevo tiempo litúrgico? ¿Qué es lo que hay que preparar?

Es muy importante que preparemos no sólo los cantos, sino nuestro espíritu, nuestra voz, nuestros instrumentos, nuestra actitud frente a la Pascua que celebraremos.

Por eso en esta ocasión queremos compartir con ustedes algunos consejos prácticos y eficaces para que su servicio litúrgico en este tiempo de cuaresma sea realmente el canto de los creyentes que celebran su salvación.

1. PREPARAR EL ALMA:

Cuaresma es la oportunidad que tenemos todos los cristianos de prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. La mejor manera de hacerlo es teniendo en cuenta las recomendaciones que se nos dieron desde el miércoles de ceniza: ayuno, limosna y oración. Oren antes de sus ensayos, antes y después de la celebración. Hagan algún sacrificio en este tiempo, ayuden a esos hermanos del coro o del equipo de liturgia que pasan alguna necesidad. Eso es cuaresma.

2. PREPARAR LA VOZ:

Cuaresma y sobre todo la semana Santa es un tiempo litúrgico fuerte en cantos. Por eso desde ya hay que cuidar la voz. No la fuercen, busquen tonos adecuados, eviten exponerse a los cambios bruscos de temperatura, no beban demasiados líquidos fríos.  Hagan calentamiento vocal para los ensayos y antes de las celebraciones. No hay que olvidar que la semana Santa siempre viene con el cambio de estación, por lo tanto eviten los resfriados, las alergias y todo lo que pueda afectar su participación.

Recuerden que el día de Pascua sus voces deben estar mejor que nunca. No cansadas, ni agotadas por un mal cuidado. Hidrátense bien. La misma liturgia en cuaresma nos ayuda a mantener la calma en nuestra voz para que guardemos las fuerzas para el momento oportuno en la Semana Santa. 

3. PREPARAR LOS INSTRUMENTOS:

Ya sea un órgano, un piano o una guitarra, hay que tener listo este apoyo para el canto. Aunque en la liturgia lo importante es el canto y no los instrumentos, debemos sin embargo prever que el instrumento con el que se acompaña el canto esté digno, limpio y afinado. También es muy importante, para los que usan micrófonos, tenerlos limpios, dispuestos. Ojalá prever esto con el párroco y con anticipación. No esperen la Semana Santa para empezar a organizar estos elementos técnicos que podrían ser de gran utilidad.

4. PREPARAR LOS LIBROS DE CANTO:

Aunque este es un tiempo en el que los instrumentos sólo sostienen el canto y no deberían tener su fuerza sino el Triduo Pascual, es necesario que preparemos los cantos con mucha dedicación. Deben ser una expresión de la asamblea viva que se prepara para celebrar la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. Es necesario entonces, que se dispongan hojas de canto, cantorales, proyecciones o lo que esté al alcance de la comunidad. Si para los domingos de cuaresma no es posible, debería hacerse para las celebraciones de la Semana Santa.  

5. ENSAYAR LOS CANTOS:

Es muy aconsejable que la música y los cantos de cada celebración hayan sido preparados, ensayados y aprendidos con anticipación. No esperen el día de la celebración, ya que es probable que no salgan bien. Siempre ensayen los cantos con varios días de anterioridad para que cantores y músicos puedan ensayar en sus casas y luego hacer el ensamble.

Programen muy bien sus fechas y horas de ensayo, sobre todo durante la Semana Santa, para que puedan también vivir de la mejor manera posible los actos de piedad propios de estas celebraciones y también descansar sus voces entre cada celebración litúrgica. Si van a cantar a varias voces, eso debe estar claro al igual que el acompañamiento de los instrumentos. Sean puntuales.

Una oración breve antes del ensayo, un calentamiento para las voces, escuchar las indicaciones del director del coro y un canto de acción de gracias al final, harán efectivos sus ensayos. Si es posible, ensayen con la asamblea los cantos más importantes de la celebración. También es importante respetar las otras actividades de la comunidad. Por ejemplo, si nuestros ensayos afectarán el silencio requerido para las actividades de otro grupo, será necesario buscar otro lugar de ensayo o buscar junto al párroco alguna alternativa.

6. PREPARAR CIERTOS CANTOS:

En el tiempo de cuaresma no se canta el Gloria sino en alguna solemnidades excepcionalmente. Pero deberíamos prepararlo para el jueves y sábado santo. El canto del Aleluya se omite hasta la noche de la Vigilia Pascual, pero en el misal están las antífonas que se cantan antes de la lectura del Evangelio, ensayémoslas con la comunidad.  El pregón pascual es el anuncio solemne de la Resurrección del Señor. No esperen el sábado santo en la tarde para empezar a aprenderlo o ensayarlo. Los salmos en este tiempo, especialmente los de la vigilia Pascual, deberían ser prioridad en nuestros ensayos. Los cantos de entrada, ofertorio y comunión, son los últimos que se preparan, no los primeros. Antes están los salmos, las respuestas al sacerdote, la aclamación al Evangelio, el Gloria, el Pregón pascual, la respuesta a la oración universal, el ordinario de la misa y por último el propio de la misa.

7. PREPARAR LA LITURGIA

Lo primero que hay que hacer para preparar los cantos en este tiempo de cuaresma y sobre todo de la Semana Santa, es conocer la liturgia de cada celebración. Les recomendamos que junto al grupo de liturgia preparen la celebración: lectores, comentadores, servicio de acogida, cantores, ministro etc. Si eso no es posible, consulten el misal romano de su comunidad. Ante una duda, es mejor consultar los libros litúrgicos de cada conferencia episcopal o preguntar al ministro que va a presidir la celebración. Cada país podría tener alguna adaptación especial.  

8. CANTAR BIEN

Como ustedes saben, cantar bien significa tener una preparación espiritual, técnica y litúrgica para este tiempo fuerte de cuaresma y pascua. Queremos invitarlos a que canten bien. Oren antes de ensayar y antes de la celebración, preparen todo lo técnico que esté a su alcance. Pero lo más importante: entregen lo mejor de ustedes mismos en la alabanza, la acción de gracias, la adoración, el júbilo, la penitencia. Así no sólo sus voces e instrumentos cantarán a Dios sino que ayudarán a otros a unirse a nuestro único objetivo como músicos de la liturgia: ayudar a la asamblea a una participación activa, consciente y fructuosa.

Feliz camino hacia la Pascua.

Por Marcelo Cid y P. Gabriel Alarcón.

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