Porque el que canta bien, ora dos veces 

Al cuarto domingo del tiempo de cuaresma se le llama “Domingo laetare”. EL Misal Romano explica a propósito:

“En esta misa se puede usar color morado o rosa, se admite el uso de instrumentos musicales y se puede adornar con flores el altar” 

Sinceramente es lo único que sabemos de este domingo particular. ¿Pero cuál es realmente el origen y significado de esta celebración en medio de la cuaresma?

EL NOMBRE:

Es muy problable que en tiempos antiguos, este cuarto domingo de cuaresma tuviera el caracter particular de  pausa en medio de la cuaresma. Era llamado in vicesima (el día viente) pero también era conocido como mediana, (media cuaresma) porque se encontraba justo en la mitad del tiempo de cuaresma. 

EL SIGNIFICADO: 

En la liturgia Romana se suspenden loa ejercicios penitenciales durante los domingos. Sin embargo éstos están marcados por cierta austeridad como la ausencia del Gloria, del Aleluya, se utilizan ornamentos morados y desaparecen los instrumentos musicales y las flores. Esta austeridad es moderada en el domingo laetare en el que se utilizan ornamentos rosados para marcar esa diferencia. 

Anteriormente el Papa, a diferencia de los otros domingos de Cuaresma, llegaba a caballo a la Iglesia de la Santa Cruz de Jerusalén, donde la gloriosa Cruz era venerada. A menudo, en el domingo de Lætare, se hacían los escrutinios de los catecúmenos que iban a recibir el bautismo en Pascua. 

LA ROSA DE ORO:

El domingo de Lætare, el Papa ofrecía una rosa de oro. La idea se debe quizás al papa León IX, quien en 1049 solemnizó un hecho antiguo que el beato Urbano II concretó en 1096, con el cierre del consejo de Tours, cuando ofreció una rosa al conde Foulques d’Anjou. Los liturgistas van a ensañarnos a partir de este hecho que la rosa de oro es el símbolo de esta primavera eterna que sucede al invierno y a las tristezas de la tierra como en este domingo las flores primaverales surgen del suelo despúes de haber sufrido las heladas. La rosa fue reservada exclusivamente al prefecto de Roma.

Los papas a menudo daban la rosa de oro a una reina que se distinguía por sus virtudes. Aunque también podría ser ofrecia a una iglesia o santuario. El Papa, el domingo de Lætare, también bendecía una llave de oro donde se fundían  algunas  partículas del hierro de las cadenas de San Pedro, que enviaba como una reliquia del Príncipe de los Apóstoles. Los prometidos, que se casarían después de la Pascua, eran bendecidos el domingo de Lætare. 

EL COLOR ROSADO:

El color rosa, el color del alba, marca, en medio de este tiempo de penitencia, una pausa donde la Iglesia pretende vislumbrar mejor la alegría que prepara a la Pascua.  Este domingo vestido de rosa, da valor a las últimas etapas que quedan por recorrer y da gracias por el trabajo ya realizado. 

El color rosado toma su significado del rojo, símbolo del amor divino. También del blanco, símbolo de la sabiduría divina, cuya combinación significa el amor del hombre regenerado por la penitencia por la sabiduría divina recibida en la revelación. “Color agradable, olor reconfortante, aspecto que da alegría “. Así lo define el Ordo romanus.

LA LITURGIA: 

No sólo las lecturas hablan de alegría en este domingo  sino también todas las oraciones de la misa al igual que las antífonas de entrada y comunión. 

Antífona de entrada          Cf. Is 66, 10-11

Alégrate, Jerusalén, reuníos todos los que la amáis, regocijaos los que estuvisteis tristes para que exultéis; mamaréis a sus pechos y os saciaréis de sus consuelos.

 Oración colecta

OH, Dios, que, por tu Verbo,
realizas de modo admirable
la reconciliación del género humano,
haz que el pueblo cristiano
se apresure, con fe gozosa y entrega diligente,
a celebrar las próximas fiestas pascuales.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

SEÑOR, al ofrecerte alegres
los dones de la eterna salvación,
te rogamos nos ayudes
a celebrarlos con fe verdadera
y a saber ofrecértelos de modo adecuado
por la salvación del mundo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          

Cuando se lee el Evangelio del hijo pródigo:          Cf. Lc 15, 32
Deberías alegrarte, hijo, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado.

EL INTROITO GREGORIANO:

La razón músical por la cual nos hemos centrado a meditar sobre este domingo es justamente porque este día recibe el nombre de la pieza gregoriana de entrada (Introito) llamada Laetare. Como es la costrumbre en la liturgia gregoriana, los domingos reciben generalmente el nombre de la antífona de entrada, por eso éste es llamado Laetare.  Sabemos hay otro llamado Gaudete en adviento. Aquí está la pieza Laetare cantada: 

Laetare Ierusalem :
et conventum facite omnes qui diligitis eam :
gaudete cum laetitia,
qui in tristitia fuistis :
ut exsultetis,
et satiemini ab uberibus consolationis vestrae.

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¡Alégrate, Jerusalén!
Y haz una asamblea, todos vosotros que la amáis:
regocíjate de alegría
tú que estuviste en la tristeza: 
puedes saltar de alegría
y llenarte con la leche de tu consolación .


En este domingo se pueden utilizar instrumentos. Eso quiere decir que los hemos dejado o usar o al menos hemos bajado su intensidad para que se note esta connotación de alegría hacia la Pascua. Pero si no seguimos la pedagogía litúrgica, ¿cómo vamos a descubrir el papel de la música en la liturgia? 

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