Porque el que canta bien, ora dos veces 

Puede que el título de esta publicación los haya sorprendido y los haya hecho pensar: “¿cómo es que el canto de salida no existe? Efectivamente. El canto que nosotros llamamos “de salida” o “de envío” no hace parte de la liturgia eucarística. Muchos no saben qué canto elegir para ciertas celebraciones (Adviento, Navidad, Pascua, Cuaresma, las famosas misas de 15 años, o en una celebración de matrimonio o de exequias) y se han creado algunos debates sobre el tipo de canto para terminar la celebración. Unos dicen que deben ser siempre dirigidos a la Virgen María, otros dicen que deben ser de acción de gracias o que nos inviten a la misión. Pero, ¿para qué crear un debate sobre algo que la liturgia no prescribe en ninguna de sus orientaciones sobre la música litúrgica?

Lo que dice la liturgia sobre el canto de salida

La Instrucción General del Misal Romano (IGMR) es la orientación actual que rige la litúrgica eucarística en la que debemos tener como primer punto de referencia a la hora de abordar alguna pregunta o duda en materia litúrgica o de la teología o de la pastoral de la celebración de la Misa.

En el numero 90 la IGMR explica que el rito de conclusión de la misa lo componen: Los avisos (si los hay), el saludo y la bendición del sacerdote, la despedida del pueblo por parte del sacerdote o diácono y el beso del altar por parte de los ministros. En ninguna parte de la Instrucción se menciona un canto de salida, ni ningún tipo de música al final de la celebración eucarística.

¿Alguna prueba histórica?

Si hacemos un recorrido histórico por la liturgia de la Iglesia a lo largo de los siglos, no encontramos ninguna prueba de algún tipo de música al final de la celebración; entre los siglos IV y VIII especialmente en Roma aparece una fórmula que marcaba el final de la Misa: “Ite Missa est”. 

Del siglo VIII al concilio Vaticano II aparece otra fórmula para indicar el final de la Misa: “Benedicamus Domino”. Incluso en el Misal de Pio V después del envío, se hacía una última proclamación del prólogo del Evangelio de San Juan, pero nada de música ni canto de salida.

¿Entonces vale la pena cantar al final de la celebración?

Primero que todo debemos aclarar que si existe un canto de salida en nuestras celebraciones ya sea dirigido a la Virgen o al patrono de la comunidad, o de acción de gracias es más por devoción y práctica popular que por sentido litúrgico. Así que no podemos hablar de canto de salida litúrgico porque como ya lo hemos dicho, simplemente no existe dentro de la práctica litúrgica.

Es una constumbre legítima si cumple con dos aspectos que definen la teología y el sentido de los ritos de envío de la liturgia:

Cuando acompaña la procesión de salida: Aquí hablamos estrictamente si hay que acompañar realmente la salida de los ministros no la del pueblo. Pero si los ministros pasan directamente a la sacristía, ¿qué sentido pastoral tiene hacer un canto que no cumple ninguna función?

Cuando invita a explicitamente al testimonio o a la misión: Es más una cuestión de motivación espiritual que de sentido a los ritos que acaban de celebrarse.

Consejos prácticos

Si la comunidad quiere hacer un canto a la Virgen podría hacerse depués del: “demos gracias a Dios”. Pero ¿qué sentido tiene cantar otro canto cuando se acaba de cantar en la comunión o después de la comunión ya se entonó algún himno de acción de gracias? Depués de haber escuchado el: “pueden ir en paz”, ¿qué puede siginificar un canto fuera del contexto litúrgico?

Si hay intrumentos que acompañan la celebración (especialmente el órgano), ¿por qué no dejar que sean ellos los que acompañen ese momento? ¿o será más bien que le tenemos miedo al silencio?

Pero no podemos ser extremistas y creer que si se canta al final de la Misa es un pecado porque tampoco es así. Sólo que no tiene mucho sentido ni teológico, ni litúrgico ni pastoral cantar algo que la liturgia misma no manda. Pero si es una costumbre arraigada en nuestras comunidades podemos hacerlo pero sin convertirlo en algo sistemático ni obligatorio.

Lo más imporante es que preparemos las partes cantadas de la celebración eucarística y no que gastemos el tiempo discutiendo si un canto de salida es litúrgico o no. Hay cosas mucho más importantes que preparar en la Misa dentro de las cuales los músicos sólo se preocupan por ciertos cantos. Recuerden que a veces es mejor cantar menos para cantar mejor.

Por P. Gabriel Alarcón

  1. 22 septiembre, 2019

    El sacerdote de mi parroquia quirer que cantemos como salida el Himno Nacional eso esta bien?? Gracias

    • 24 septiembre, 2019

      Hola. Como el canto de salida no existe, en teoría se podría cantar cualquier cosa. Si es el día de la independencia o día patrio, por qué no? a menos que el himno tenga un contenido que contradiga la fe. Pero de lo contrario simplemente, la celebración termina cuando el sacerdote dice “pueden ir en paz” y el pueblo responde “demos gracias a Dios”. Todo el resto es añadidura. Bendiciones y no se preocupen tanto por el canto de salida teniendo otros mas importantes qué preparar.
      Bendiciones.

  2. 15 febrero, 2019

    Soy director de la estudiantina alegre juventud parroquia nuestra señora de la luz colonia Miguel Hidalgo Ecatepec Estado de México

    • 6 marzo, 2019

      Bendiciones para ti hermano.

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