Porque el que canta bien, ora dos veces 

En Adviento, como en otras épocas del año litúrgico, quienes sirven en la música y el canto están “pre-ocupados” por lo que se va a cantar cada domingo y más aún cuando se va acercando la noche de navidad y los cantos deben brillar esa noche como la estrella de Belén que anuncia el nacimiento del Salvador.

Es muy importante la preparación de la ceremonia, los cantos, las respuestas, las lecturas, las guías para la asamblea. Pero y el corazón, ¿esta listo también para recibir al salvador? O puede ser que hemos puesto tanto empeño en las cosas exteriores que en lo interior no estamos aún preparados.

Queremos compartirles ocho esfuerzos que podríamos hacer en este tiempo de adviento para bien recibir al Señor que ya llega y quiere habitar en nuestras vidas. Así, nuestros cantos serán verdadera unión a Cristo y su misterio y no “un pedazo de metal ruidoso” o “como una campana desafinada” (1 Cor 13, 1) porque nos falta el amor, es decir Dios mismo.

Lo primero en lo que debe esforzarse un músico de la liturgia es expresar la…

 

El músico de la liturgia no debe olvidar nunca que es un testigo del…

 

Más que cantar, el músico de la liturgia debe…

Esta es una época para proponernos…

El adviento es tiempo para…

En adviento celebramos el nacimiento de Jesús. Pero es más bien, una invitación a dejarlo…

Lo que se espera de todos los que servimos en la liturgia, no es sólo que cantemos bien, sino que demos verdadero…

Y finalmente es una época para…

¿Se atreven a vivir el adviento de esta manera? 

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